lunes, 20 de abril de 2015

La justicia en la era digital

Ningún otro entorno en la era moderna ha evolucionado tan rápida y exponencialmente como Internet. Navegando en la jungla virtual, o en la play store para tablet gratis los usuarios aprovechan el acceso casi ilimitado a noticias, información y servicios, con un simple clic o marcación de un teléfono inteligente.



Algunos usuarios tienen propósitos siniestros. Alrededor del mundo, legiones de predadores cibernéticos están al acecho y atacan sistemas, redes y usuarios desprevenidos, en un esfuerzo por adelantar sus objetivos criminales. La Unidad Investigativa de Crimen Cibernético del Comando de Investigación Criminal del Ejército de EUA, conocida como CCIU, está cambiando esta situación.
“CCIU es la única entidad del Ejército de EUA que realiza investigaciones criminales mundiales sobre intrusiones en computadoras y amenazas a la seguridad nacional relacionadas que afectan computadoras, redes, datos y personal del Ejército de EUA”, afirmó el agente especial Daniel Andrews, director de la CCIU. “La gama de intrusos va desde hackers sin malicia a quienes intentan perturbar una red o sitio web, hasta sondas de espionaje extranjeras, lo que hace que nuestra misión sea extremadamente importante”.

“La dependencia de la tecnología computacional ha saturado casi todos los aspectos de nuestras vidas, tanto en el mundo civil como en el Ejército, por lo que las oportunidades de crímenes cibernéticos seguirán aumentando”, agregó.

Calle arriba de la Academia Nacional del FBI en la Base del Cuerpo de Marinos en Quantico, Virginia, dentro del laberinto del edificio Russell-Knox del Departamento de Defensa, se ubica el mando y control de los detectives digitales del Ejército. Por ser la única entidad que realiza investigaciones criminales que involucran a las redes computacionales del Ejército, la CCIU mantiene una vigilancia constante.

“Nuestras investigaciones han llevado a arrestos de Soldados, civiles y ciudadanos extranjeros alrededor del mundo que estaban involucrados en crímenes cibernéticos dirigidos contra el Ejército de EUA”, afirmó Andrews. “No importa en dónde se cometa un crimen, ni la jurisdicción judicial en la que se persiga, si alguien comete un crimen contra el Ejército, lo encontraremos y lo entregaremos a la justicia”.

“En cada investigación que realizamos, siempre existe un componente de evidencia digital”, dijo el agente especial Edward Labarge sobre su trabajo con el Comando de Investigación Criminal del Ejército de EUA. [COLBY T. HAUSER]

Como las investigaciones de esta naturaleza requieren de un nivel especializado de conocimientos computacionales, la CCIU está formada por agentes especiales civiles, muchos de quienes prestaron servicio uniformado como agentes especiales del Comando de Investigación Criminal del Ejército (CID).

“En cada investigación que realizamos, siempre existe un componente de evidencia digital”, declaró Edward Labarge, agente especial retirado del CID y actualmente agente de la CCIU. “Esa cantidad ha aumentado significativamente en los últimos dos años, ya que aquellos cuyo objetivo de ataque es el Ejército han explotado y empleado los avances tanto en hardware como en software”.

Los agentes asignados a la CCIU reciben entrenamiento computacional avanzado impartido por la Academia de Entrenamiento de Investigaciones Cibernéticas de Defensa y por otros expertos técnicos. Los agentes especiales de la CCIU también utilizan sus conocimientos especializados en tecnología de la información para guiar a otros agentes especiales del CID que realizan investigaciones que involucran computadoras y otros medios electrónicos.

Desde su creación, la CCIU ha sido un elemento clave para acusar y procesar penalmente con éxito a intrusos de computadoras, y ha sido reconocida en todo el mundo. Un ejemplo reciente del gran alcance del brazo digital de la CCIU involucró a un presunto hacker rumano que intentó obtener acceso ilegal a las redes computacionales del Ejército de EUA y de la NASA.
Andrews explicó que aunque la CCIU no tuvo éxito para que el caso se procesara penalmente en EUA, la unidad siguió presionando con la investigación y unió fuerzas con sus agencias de seguridad internacionales asociadas.

“No solo impedimos que este individuo obtuviera acceso, sino que logramos acusarlo y procesarlo exitosamente en Rumania”, afirmó. “Solo porque alguien cometa el crimen en el extranjero no significa que se detenga nuestra investigación o que no se haga justicia. Simplemente nos adaptamos para garantizar que, al final, se haga justicia”.

La CCIU, agentes especiales y ex alumnos han sido homenajeados por su pericia y el desarrollo de productos tecnológicos en el mundo de la seguridad cibernética.

“La CCIU es una de las mejores organizaciones que trabajan para hacer cumplir las leyes cibernéticas en la actualidad”, afirmó Howard Schmidt, ex asistente especial del presidente y coordinador de seguridad cibernética. Schmidt, agente especial jubilado del CID, fue designado por el Presidente Barack Obama como jefe de seguridad cibernética para la Casa Blanca mientras trabajaba en la CCIU.

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